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21 de febrero de 2014
Sebastián PiñeraPresidente Piñera: el gobierno anterior fue pésimo y el actual, maravilloso.

Recrudecen ataques y acusaciones contra el nuevo Gobierno, que todavía no asume

Por Miguel Tapia G. / ZonaImpacto.cl

No había lugar a dudas que todo cuanto hicieran Bachelet, sus futuros ministros y subsecretarios y sus asesores directos, se prestaría para ataques, acusaciones y argumentaciones en contra.

Lo habíamos anunciado; por cierto, sin ser brujos.

Lo que no esperábamos –al menos en la forma en que se ha estado haciendo-  es que sería el propio Presidente quien lleve la batuta en las descalificaciones.

Un país de imbéciles

Con un lenguaje sutil, como sin darse cuenta lo que dice, ha estado aprovechando cada entrevista, declaración o discurso para reiterar que recibió un país en baja, con creciente desempleo, una economía deplorable, pobreza creciente, con gran desigualdad, etc., etc.

Y a continuación añade que va a entregar un país con pleno empleo, economía boyante, pobreza en retirada, con menos desigualdad y una sarta de otras antojadizas aseveraciones.

Por supuesto, no menciona que en su anterior Gobierno, Bachelet enfrentó una crisis económica mundial (“subprime”), la que salvó gracias a los ahorros del país. Tampoco que él tuvo la suerte de un alto precio del cobre y del terremoto, que obligó al país a disponer de decenas de millones de dólares extras para enfrentar una reconstrucción de dudosa eficacia, pero que generó centenares de miles de puestos de trabajo.

Mucho menos reconoce que entrega un país con economía en baja, con un IMACEC decreciente e inflación controlada a duras penas.

Sólo se empeña en plantear que recibió un país hecho un desastre y entrega uno en reluciente desarrollo.

Sus afirmaciones llevan a pensar que Piñera nos asegura wque éste es un país de imbéciles, porque ha reelegido entusiastamente a una Mandataria que lo hizo pésimo y desechó a una Alianza que gobernó estupendamente.

Contra nuevas autoridades

Las descalificaciones a las nuevas autoridades -ministros, subsecretarios e intendentes- no se hicieron esperar. No había transcurrido ni un par de horas desde que se hicieron públicos los nombramientos, para que llovieran acusaciones contra ellos.

Lo mismo sucedió cuando Piñera designó a sus equipos más cercanos. Muchos tuvieron que dimitir antes de asumir o recién llegados a sus cargos, principalmente por sus conflictos de interés.

No se trata de aplicar la teoría del empate, sino de comprender que entre tantas personas llamadas para asumir responsabilidades, se puedan “colar” algunas que no fueron debidamente chequeadas o que callaron el techo de vidrio que pudieran tener.

Más aún: los adversarios y la ciudadanía es cada día más exigente en cuanto a los currículos y antecedentes de las nuevas autoridades.

Una designada ministra acusada de haberse declarado contra la gratuidad total en la Educación dio un paso al costado, a pesar que estaba absolutamente comprometida con el Programa de Gobierno que compromete Educación gratuita universal.

Subsecretarios que habían sido acusados por estafa, o por “toquetear” a una mujer en el Metro, pero que habían aclarado su situación, pasando por otras autoridades que debían crédito universitario, como decenas de miles de profesionales… hasta llegar a la nueva Subsecretaria acusada de ser hija de un torturador.

Esto último no puede ser objeto de cuestionamiento, aunque consideramos que sí es reprochable que en su anterior cargo como autoridad condicionó ayudar a marinos constitucionalistas exonerados por rechazar la dictadura a obtener reconocimiento previsional, sierre que se desistieran de una querella contra quienes fueron sus torturadores. Eso es inaceptable, pero el principal reproche público fue ser hija de un represor.

Al redactar esta nota, la Presidenta electa y su equipo estudiaban cada caso, y se espera que varias de las designaciones queden sin efecto y otras cuestionadas sean confirmadas por Bachelet.

“Ausencias” de verano

Otras críticas especialmente duras se han lanzado contra las futuras autoridades por haber salido de vacaciones ad portas de asumir.

Medios principalmente ligados a la derecha, han sido sumamente descalificadores contra quienes –dicen- en vez de estar estudiando sus nuevas funciones se fueron a la playa, el campo o el extranjero.

Por supuesto, hacen reaccionar a la ciudadanía en ese sentido. Pero se abstienen de considerar algo tan sencillo como que hoy, uno no necesita estar en la oficina para trabajar, estudiar, buscar o recibir información, adoptar decisiones y comunicarse con todo el mundo.

¿Por qué suponen que las vacaciones de las nuevas autoridades no sea sino un cambio de escenario para seguir planificando, estudiando, generando ideas? El principal insumo de cada nueva autoridad es el Programa de Gobierno –todos lo tienen- y a continuación, el estado de cada Ministerio o área de trabajo, que está casi íntegramente en los sitios web de cada repartición.

Tardías quejas

Resulta insólito, además que –en su afán de denostar al anterior y futuro Gobierno- las actuales autoridades nos estén informando recién que recibieron sus cargos y reparticiones con computadores vacíos, que se hizo desaparecer documentación y que en muchos servicios ni siquiera hubo traspaso de los cargos.

¡Qué curioso que no nos informaron de estas irregularidades hace cuatro años! ¿Habrán callado para que Bachelet no redujera su popularidad y pueda –como lo hizo- aumentar el respaldo ciudadano mientras ellos gobernaban?

Son preguntas que el ciudadano común se hace con legítima inquietud.

Esto es sólo el comienzo

Ha sido una agresión sostenida y cruenta, aunque afortunadamente sólo verbal, contra el futuro Gobierno.

Debemos –sin embargo- que esta cáustica actitud va a continuar. Y se irá acrecentando en la medida que vayan transcurriendo los cuatro años del segundo Gobierno de Michelle Bachelet.

Pero no hay que inquietarse. La derecha nuevamente equivoca sus armas. Ocupó dos años en declaraciones contra la ex Presidenta, intentando vanamente desprestigiarla, y no les resultó. La propia candidata presidencial de la derecha tuvo un rol preponderante en esta cruzada.

Pero los políticos de ese sector no han logrado entender que la ciudadanía rechaza la virulencia entre quienes debieran vivir explorando posibilidades de acuerdos para hacer surgir a Chile. 

Director responsable: Miguel Tapia González [director(a)zonaimpacto.cl] · Webmaster : Javier Tapia Donoso