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11 de noviembre de 2013
Intendencia de ValparaísoIntendencia de Valparaíso, sede del Consejo Regional.

Elección de consejeros regionales salió con fórceps y candidatos ni siquiera saben sus atribuciones

Por M. Tapia G.

Notoriamente de mala gana, los parlamentarios –especialmente los diputados- aprobaron en enero de este año, la elección popular directa de los consejeros regionales, quienes conforman los Consejos Regionales (CORE) cuya principal misión es distribuir los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR.

Se trata de los voluminosos recursos que llegan a cada Gobierno Regional para ser destinados a las comunas, pero exclusivamente para financiar proyectos elaborados por los municipios. No se pueden destinar –por ejemplos- a gastos operacionales de las municipalidades.

La aprobación del proyecto de ley salió con fórceps, porque los diputados fueron dilatando las discusiones y prorrogando la votación definitiva por casi cuatro años después de haber aprobado la Reforma Constitucional que permitía el nuevo procedimiento. El proyecto de Reforma había sido presentado por la entonces Presidenta Bachelet en 2009.

Hasta hace cuatro años, estos personajes eran elegidos por los concejales en cada provincia, jurisdicción en la que se elegía una cantidad proporcional de consejeros. En la Provincia de Quillota, por ejemplo, cuando estaba formada por siete comunas, sus representantes eran cuatro. Ahora que este territorio quedó con dos comunas menos (Limache y Olmué pasaron a la nueva provincia de Marga Marga), la nueva ley la define como “circunscripciones provinciales”, corresponderán a esta Provincia sólo tres consejeros.

Temor a la “competencia”

Muchos coincidimos en que la excesiva demora en aprobar esta ley se originó en el “temor” de los disputados de que las nuevas autoridades que se suman a la elección popular se conviertan en “competencia” para ellos, adquiriendo una notoriedad pública y política que hasta ahora no tenían. Y, en general, los diputados cuidan su feudo; ninguno (o casi) quiere perder su lugar de privilegio en la sociedad chilena.

Pero tuvieron que votar, porque inicialmente no se pudieron oponer a la Reforma Constitucional, que les fijó un plazo para aprobar la ley que reglamentó el procedimiento.

Por lo mismo, la aprobación se logró al límite mismo del plazo.

No saben qué van a hacer

Pero los mismos parlamentarios dejaron un cabo suelto… Y harto importante.

No fijaron las funciones precisas que cumplirán los nuevos consejeros regionales. Sólo establecieron que aprobarán o rechazarán los proyectos de inversión que les proponga el Intendente, que es el representante del Presidente de la República en cada Región. Es decir, se mantiene el dominio del Gobierno Central en los gobiernos regionales.

Para resolver el asunto, existe un proyecto de ley conocido como “transferencia de competencias a los gobiernos regionales” que establecerá las funciones y capacidad de decisión que tendrán los consejos y los consejeros regionales.

Es decir, los consejeros que la ciudadanía elegirá este 17 de noviembre no tienen claridad alguna sobre sus atribuciones… Ni siquiera sobre la dieta que recibirán.

¿Raro o curioso…?

Hay cosas que el ciudadano común no sabe y menos comprende sobre los consejeros regionales.

Actualmente, no tienen dedicación exclusiva, ya que su obligación se limita a asistir a las sesiones de Comisión y a las Plenarias. Perciben una dieta algo superior a los 500 mil pesos.

Entonces, el elector se pregunta: ¿Por qué tanto interés en el cargo? Se sabe que una vez definidas sus competencias, se les asignará una dieta considerablemente mayor. Se habla de un millón y medio de pesos mensuales; algunos aventuran que serán unos tres millones de pesos al mes.

Pero cualquier cálculo todavía resulta incierto.

Lo verdaderamente raro y no menos curioso es la cantidad de recursos de los que muchos –la mayoría, diríamos- han dispuesto para sus campañas electorales.

¿De dónde sale la plata? en el caso de los que ya son consejeros. O ¿qué esperan obtener los que no lo son y pretenden serlo?

Preguntas que ningún postulante a los CORE responde con claridad. Sólo repiten la insólita cantinela de que gastan sus ahorros o lo que les donan por puro interés de servir a los demás.

¿Qué tan indispensables son?

En opinión del autor de esta nota, los consejeros regionales no son indispensables.

Un Consejo Regional que sólo resuelve qué proyectos comunales financia de entre todos los que postulan los municipios, no necesita reunirse más que una o dos veces al mes. Así las cosas, se pudo constituir los consejos regionales con diputados del Distrito respectivo, además de alcaldes y concejales de cada comuna. Ellos ya son representativos y no se requeriría de elecciones aparte.

Pero si las cosas están como están, el tema es cómo verificar que estos consejos con sus respectivos consejeros hagan bien su pega, la que desconocemos realmente en qué consistirá.

Los que conocemos el trabajo ejercido hasta ahora, estamos sobrepasado de datos que hablan de repartijas de platas, manejos indecorosos y cosas por el estilo. Incluso el Ministerio Público investiga actualmente la presunta colusión entre consejeros, funcionarios, concejales y dirigentes de organizaciones presuntamente sociales que habrían resultado demasiado favorecidas con el financiamiento de proyectos en la Región de Valparaíso.

La Justicia dirá qué hay de cierto en las acusaciones.

Por ahora, iremos a votar por los candidatos que nos merezcan verdadera confianza… aunque nos cueste encontrarlos.

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